Activismo en el siglo XXI

En algún momento todos hemos escuchado hablar de grupos de personas que abogan a nivel mundial en favor de los derechos fundamentales de algunos sectores menos favorecidos, estos son grupos activistas o pertenecientes a ONG enfocados en los derechos sociales, ecológicos, políticos, o bien religiosos.

En muchas sociedades, el término activismo ha sido tomado o empleado de una forma equívoca debido a la manera en que los medios de comunicación la han empleado, como hacer un hechizo de amor de una manera incorrecta.

Se ha usado la palabra activismo para  atemorizar cierto tipo de protestas o manifestaciones en pro de alguna exigencia social. En el marco electoral o legal, de manera usual este tipo de activismo se realiza por medio de los cabildos donde se redactan cartas, reuniones y se convoca a los medios de comunicación para hacer del conocimiento público alguna postura ante determinada situación en la que se encuentran involucradas más de una parte interesada, y a partir de ello proceder a efectuar manifestaciones o demostraciones organizadas, marchas, recolección de firmas, o similares.

Pero, ¿qué dice la RAE?

Este especialista define de manera específica a los activistas como militantes de un movimiento social, de una organización sindical o de un partido político que intervienen activamente en la propaganda y el proselitismo de sus ideas.

Activismo y ONG

En una creciente defensa de los derechos a nivel mundial, las ONG y los activistas juntan sus acciones en pro de los movimientos sociales y económicos de una sociedad. Ejemplos de estas actividades y sus alcances son los realizados en África, o Francia, en favor de los derechos de los obreros o de las clases sociales.

También en este tipo de manifestaciones se puede hacer notoria la presencia de instituciones educativas de nivel medio, donde los estudiantes reclaman sus derechos como lo hicieron en México en contra de algunos medios de comunicación.

Los movimientos sociales vistos desde la óptica de las ONG y los derechos humanos

Cuando traemos a colación el concepto de incidencia política, nos referimos a un conjunto de acciones que la ciudadanía pone en marcha de manera organizada para ejercer algún tipo de influencia en la implementación o formulación de programas privados o públicos que inciden de manera negativa en el disfrute o garantía de los derechos de las personas.

A nivel mundial se ha desarrollado capacitación para que todos los sectores interesados de la sociedad se involucren y conozcan de manera detallada toda la metodología de los procesos que se activan y los medios para canalizarlo, una vez que las ONG conjuntamente con los activistas inician sus actividades con alguna finalidad determinada, sobretodo en el contexto actual a nivel mundial.

La idea es dar a conocer los diversos procesos que han sido emprendidos por las diversas organizaciones, cuya finalidad es reclamar los derechos humanos, bien sea uno en específico o varios. Todos estos basamentos tienen origen en los diversos estatutos legales que se manejan a nivel mundial como son la declaración de los derechos humanos, derechos y deberes de los niños, derechos y deberes de la familia, amnistía internacional, leyes internas de cada país involucrado, entre otros.